domingo, 15 de julio de 2018

El porrazo

Me dirigía hacia mi casa acá en Maipú, llevado en mi silla de ruedas producto de las lesiones que me dejó la policía de carabineros en el 2009, mientras yo alentaba al joven que me dio un aventón por las calles de mi barrio. Recuerdo que hacía algo de frío aquella tarde por lo que vestía una chaqueta facilitada por un amigo de la villa en la que me crié, las rejas de estación central, cuando de momento mis manos se encontraban dentro de los bolsillos de la mencionada prenda de vestir, y mi " conductor "algo más o menos de no tan buen humor con favor que me estaba prestando, por lo que de repente mis ruedas delanteras pasaron por sobre unas piedrecillas que trancaron mi silla y yo fui a parar al pavimento de la avenida impactando comicamente y a la vez peligrosamente con mi frente... la sangre comenzó a brotar de mi ciene y yo algo irritado pero al mismo tiempo erradamente le dirigí unas palabras algo frías al joven que inocentemente me acercaba hasta la puerta de mi casa, mas yo pensé algo más tranquilizado que fue mi error, y que yo debía movilizarme sólo, por mi cuenta, y que sin duda alguna, tenía la cabeza bien dura y que el porrazo lo recordaré por siempre, no sólo por mi cicatriz, sino también por lo trágico y cómico a la vez.
Rodrigo Miranda Osorio.
13 de Julio de 2018.

No hay comentarios: